sábado, 28 de noviembre de 2015

DIALOGOS: DEL TIO Y EL SOBRINO


DIÁLOGOS: DEL TÍO Y EL SOBRINO

                                                                    Por: Jorge Godoy


--¿Tío, en tu época había computadoras? 
--- No sobrino, había otras cosas, pero computadoras, no.
--- Debe haber sido aburrido.
--- No te vayas a creer, nos divertíamos con otras cosas, a los que nos gustaba escribir, por ejemplo, escribíamos con la remington o la lexikon 80. 
---¡Oía! y que eran esas cosas.
--- Maquinas de escribir, yo hacia seis lineas en un minuto. 
--- Y eso, cuanto es ?
--- Bueno, para mi era bastante, aparte, podíamos escribir sin mirar el teclado.
---  Eso si que es difícil, pero ahora también se puede, tío.
--- Puede que así sea, pero el teclado de hoy no tiene ese mismo sentimiento, antes podíamos sentir la tecla en nuestros dedos, eran caricias y no fallábamos casi nunca, como una amistad entre las teclas y nosotros.
--- Vaya, tío, cualquiera diría que estabas enamorado de una maquina de escribir.
--- Las horas que pasábamos frente a ella, conversando, sugiriéndole a que nos responda como seguir con nuestras novelas, eran tantas que se podría bien decir que uno terminaba teniendo un romance con ella.
--- Tío, la tía se va a poner mal.
--- No lo creas, a ella le pasaba lo mismo.
--- ¡Ay, ay, ay! Ustedes si que estaban locos.
--- Y ahora, a dormir. Que mañana habrá muchos para hacer.
--- Buenas noches tío.
--- Buenas noches y que duermas bien sobrino.  

                                                          fin.


Estimado Lector muchas gracias y hasta la próxima entrada.

martes, 6 de octubre de 2015

LA CASA QUEDO CHICA. parte uno

                  LA CASA QUEDO CHICA

                                 parte uno  
                                                          por: Jorge Godoy


       Años atrás los espacios enormes que sobraban tanto en los patios de los fondos como en los de adelante, eran la característica predominante en cualquier casa de nuestro barrio. 

       A nadie se le hubiera ocurrido en aquel entonces utilizar un solo centímetro de las veredas, casi todas las actividades, las que eran privadas, se hacían dentro de los limites de las casas, arreglar el coche, por ejemplo, o lavarlo los días domingos. O como hacia el viejo Juan, que fabricaba muebles de madera en el patio de adelante de su casa, que hasta el aserrín lo juntaba en bolsas para que este no volara y que no lo llevara el viento, ni adentro de la casa, ni tampoco que cayera afuera ensuciando la vereda. 

       Era una muy buena costumbre porque las veredas eran para que las personas del barrio pasaran caminando cómodamente, sin ninguna dificultad. La vereda formaba parte de la casa, lo cual significaba que cada uno tenia que hacerla primero y mantenerla después, asearla, arreglar las baldosas que se pudieran despegar, hacerle la caída, bien pronunciada para que no se anegara cuando lloviera, y si era de tierra nada mas, por lo menos había que apisonarla de vez en cuando para que quedara firme y la lluvia no formara esos típicos charcos que molestaban a cualquiera que salia a trabajar o hacer las compras, ensuciando con barro los zapatos, casi siempre recién lustrados.

        La vereda, tanto como el frente era la tarjeta de presentación, de acuerdo a su aspecto se podía sacar conclusión de que clase de familia vivía en esa casa.



                                               Fin de la parte uno



Estimado Lector, muchas gracias y sera hasta la proxima entrada.
                                  
       

viernes, 21 de agosto de 2015

LOS MATICES DE LA VIDA (fragmento)




 LOS MATICES DE LA VIDA
                    (Fragmento)

                                              de: Jorge Godoy



---Así fue nomas, sobrino. Cuando muchos se enteraron de la heráldica de la familia no lo podían creer.

---¿Y, se quedaron sin nada, tío?

---Eso es, exactamente sin nada.

---¡Que espanto! Vivir con la angustia de haber podido tener de todo, y hoy... no tienen ni adonde caerse muertos.

---Y lo peor es que..., el común de la gente de esto, no saben nada. Aun creen que son gente adinerada, y que viven así miserablemente, solo porque les gusta.

---¡Que moraleja! Tío. Y pensar que hay tanta gente que vive así, de ese modo. ¡Pero ellos, no! Pobres, deben andar caminando expuestos a esas miradas filosas, de la desconfianza y el desprecio de toda la chusma.

---Así es, sobrino. Para toda la vida, un sufrimiento inmerecido, por supuesto, y, sera hasta que se mueran.

---Cuantos matices que tiene la vida. ¿no tío?



                                                       
                                                         
Estimado Lector muchas gracias y sera hasta la próxima entrada.

domingo, 2 de agosto de 2015

RIACHUELO

       RIACHUELO

                                                                                                           Por: Jorge Godoy
         

           Riachuelo, te acordas, de lo que eras ayer. De lo demasiado que significabas para toda esa enorme cantidad de gente que a diario te cruzaban para ir a sus trabajos. No había horarios, nunca podías dormir, estabas a la vera nada menos que de la ciudad que nunca dormía. Buenos Aires. 

         Llegaste a ser sino el rió mas importante, el mas conocido, el mas renombrado. Letras de tangos te tuvieron entre sus lineas, barrios enteros llenos de vida, acariciaste en sus limites. Pusiste en claro lo que era la Capital y la Provincia, fuiste la referencia entre el porteño y el provinciano. Y dejaste posar sobre tus margenes tan solo algunos pocos, escasos puentes, memorables estructuras de hierros de un antaño que ya nunca jamas mas retornara. 

        Porque fuiste época, acompañaste al crecimiento de la ciudad porteña y dejaste abierta tu puerta trasera para el progreso de Barracas al sud, para que esta se conectara a través tuyo como se conecta el niño con su madre por el cordón umbilical. 

         Tus chimeneas hoy están apagadas, de tus barcazas solo nos queda algún vago recuerdo entre nosotros, aquellos que, ya se nos dificulta el buen uso de la memoria y nos queda mucho menos tiempo para hablar, de algo que hoy nadie, casi nadie,  le interesa demasiado saber.

                                                FIN

Estimado Lector, muchas gracias y hasta la próxima entrada.


             

lunes, 1 de junio de 2015

CONFIANZAS. (Comentariios).

CONFIANZAS

                (comentarios)


                                                    por: Jorge Godoy


                      La confianza, mata al hombre. Asi dice el dicho, y es demasiado cierto, porque cada vez que uno se confía en alguien o en alguna situación.         ¡¡ Ñakate !!  sucede lo inesperado, lo terrible, lo irremediable.

                Y como se podría evitar esto de la confianza para que no nos suceda algo malo. Es irremediable, los accidentes deben ocurrir, porque es normal que la gente se muera.
               
                Cuando estamos en alerta, en peligro, nos damos cuenta que podemos salir lastimados, es cuando menos accidentes nos ocurren. Ponemos mas atención y cuidado. Aprovechemos de esta experiencia.

                Por eso aunque nos pongan a resguardo, nos den seguridad y el camino se demuestre confiable,  no desafiemos a la madre naturaleza y andemos precavidos, seamos cautos siempre, aunque los demás digan:

                ---¡¡ che, que tipo mas miedoso que es este!!

               

         fin


Estimados lectores, muchas gracias y hasta la próxima